🔥🔥La frase que resuena en el corazón de miles de aficionados, los cuales, al unísono entregan su energía, pasión y euforia, en cada batalla en la que anhelan ver, salir victoriosos a sus ídolos.
Estos enmascarados, no solo, llevan a sus admiradores a vivir la catarsis de la contienda, también son inspiración y fortaleza para su día a día.
En nuestra cultura popular mexicana, la imagen del luchador enmascarado posee una serie de símbolos y significados muy particulares, únicos al resto del mundo.
Representa misterio, fantasía, una doble identidad entre el personaje y la persona, folclor (esta característica está asociada, a la personificación del gladiador), respeto y
la eterna disyuntiva entre el bien y el mal.
El ingenio mexicano, se ve reflejado en el personaje que adopta el atleta. En el antagonismo entre técnicos y rudos, la mayor ovación se la lleva el bando que representa el bien, esto ocurre, porque, de manera social, cultural y contextual es a lo que aspira el hombre a un bien común, lo cual, se vera reflejado en cada una de nuestras actividades y gustos, sin embargo, los hermanos trauma llegaron para romper
paradigmas.
Son portadores de un atuendo que nos hace referencia a demonios, con sus imponentes mascaras y su equipo llamativo, han logrado colocarse en el gusto del público, imponiendo respeto, son los rudos mas admirados del gremio.
No solo su personificación, es novedosa, también sus nombres. Etimológicamente, trauma, tiene origen griego y significa: herida que puede ser provocada por diversas
situaciones.
Con esta definición, nos adentramos a esta frase motivacional y representativa, que está marcando una brecha en el espectador, quien, lejos de quedarse únicamente con el momento catártico, comienza a tomar de ejemplo al atleta y traslada la imagen de superación, que percibe en su ídolo, a las batallas que enfrenta en su vida cotidiana.
Inferimos así que, la imagen de demonios nos hace referencia, a los traumas, miedos, rechazos, inseguridades, apatía y demás dificultades, que enfrenta, un ser para poder
llegar a convertirse o bien transformarse, en la proyección que desea para sí. Dicha imagen de los atletas, sumada a su peculiar carisma y la forma de relacionarse con su afición, ha logrado un fenómeno luchístico, que esta marcando historia en los encordados.
La afición traumada está en constante expansión. Este crecimiento es notorio con la creación de diversas porras, es la forma en que el aficionado, enaltece y agradece no solo por el entretenimiento, también por los vínculos estrechos y cálidos que los hermanos trauma crean con su audiencia.
Nos muestran así, que las batallas en las que han salido triunfantes no solo son arriba del ring, también son físicas, emocionales y personales. Logrando ser el ejemplo de sus admiradores.
Los hermanos Trauma, son el reflejo de que todo es posible…🔥🔥 Trauma Segundo